Ferias de España

Guía de ferias de España: las citas imprescindibles ordenadas por proximidad, con fechas y consejos.

Anuncio

Ferias: casetas, cante y farolillos

La feria es la aportación andaluza al canon festivo: un recinto, casetas, paseo de caballos y una semana de vida social concentrada. La de Abril de Sevilla es el arquetipo; Jerez la reinterpreta en clave ecuestre con su Feria del Caballo; Córdoba la abre a todos en El Arenal; y Málaga la desdobla entre el centro y el Real. El ciclo recorre el año: Albacete y Murcia en septiembre, San Lucas en Jaén y el Rosario de Fuengirola en octubre.

Pero la feria no es solo del sur ni solo de casetas: Zafra mantiene viva la feria ganadera de verdad, Cocentaina despliega por Todos los Santos una de las ferias más antiguas de España y Barcelona cierra el año con las paradas navideñas de Santa Llúcia ante la catedral. Comprar, vender y celebrar: el origen de todo sigue ahí.

El género ferial vive además su propia temporada de precios: las casetas y degustaciones populares son la manera más barata de comer bien en España — raciones a precio de pueblo, producto de primera y cero postureo. El que aprende el circuito repite cada año con la excusa cambiada.

Y para estrenarse sin caseta propia ni contactos, tres ferias especialmente hospitalarias con el forastero: Córdoba y Jerez, con sus casetas abiertas por norma, y Albacete, donde el recinto circular hace imposible perderse. A partir de ahí, cada real tiene su código — y descifrarlo es la mitad de la gracia.

Para el visitante primerizo, la pregunta clave es el acceso a las casetas: en Sevilla la mayoría son privadas (aunque las públicas y el ambiente del Real dan para mucho), mientras que Córdoba, Jerez, Málaga o Almería presumen de caseta abierta. En todas, el ritmo es idéntico — feria de día con paseo, caballos y aperitivo largo; feria de noche hasta el amanecer — y el alumbrado del arranque y los fuegos del cierre enmarcan la semana.

Anuncio

Otros tipos de fiesta